Historia de Lastra a Signa |
Los siglos XVII y XVIII | |||||
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Solamente en la segunda mitad del siglo XVII comienza un lento mejoramiento de la situación económica y social en todo el condado florentino, con un aumento progresivo de la actividad manufacturera y comercial. En la zona de Lastra, junto al tradicional trabajo de la piedra, encontramos la producción lanera, la de paja para sombreros (que tendrá un gran desarrollo en el siglo siguiente) y la de la seda. Tales actividades acompañan la producción agrícola, que por supuesto ha sido siempre el puntal fundamental de la economía, y delínean ya un proceso de diferenciación de la actividad productiva que adquirirá mejor perfil en el siglo XIX, con el afianzamiento de la revolución industrial. El poblado de Lastra tiene un desarrollo urbanistico extramuros en la zona de la Puerta Florentina y a la altura del Portón de Baccio en dirección de Malmantile (las actuales calles 24 Maggio y Díaz). En este período se estudia el Arno y se trabaja para evitar los daños que crea con sus frecuentes crecidas, que han sido siempre un motivo de preocupación. Cabe recordar que el río también constituye, por supuesto, fuente de trabajo e infraestructura para la actividad comercial. Pequeñas embarcaciones mercantiles llegan a los puertos del Tirreno utilizando esta vía, dándole una buena actividad a los puertos de la zona de Lastra. Un contributo importante allo sviluppo commerciale è dato dal porto di Livorno. El puerto de Liorna brinda un importante aporte al desarrollo comercial. La familia Médicis lo transforma en una escala de gran importancia entre los años 1571 y 1618, hecho al que se suma la decadencia del puerto de Pisa, debida a la creciente sedimentación. Como puerto servirá no sólo para cubrir las necesidades de la región toscana, sino también las del comercio internacional. Durante el siglo XVIII, el acontecer histórico de la familia Médicis constituirá la premisa fundamental para la organización política e institucional de los territorios por ella administrada. Los tres hijos del granduque Cosme III no tienen descendencia y la dinastía se extingue con Giangastone en 1737. Recoge su herencia la casa Habsburgo-Lorena que posteriormente, con Pedro Leopoldo, comienza una reforma general de la organización del estado. Es en este marco que se instituye la Comunidad de Lastra en 1774, que se transforma en el único centro administrativo tanto de la Liga como de la Comuna de Gangalandi. En 1754 también se había procedido a la reapertura definitiva de la Vía Pisana, en el tramo que va de Lastra a Montelupo, y en 1781 se instituye el Mercado de la Asunción. Se cierra el siglo con la ocupación francesa del Granducado en 1799, casi un presagio de los fermentos febriles que caracterizarán el siglo XIX. | |||||